3.1 para adelgazar tengo que comer menos.

El año 2000 marcó un punto de inflexión en la historia de la humanidad: por primera vez en el mundo, habían más personas gordas que delgadas.

En 1997 la OMS reconoció formalmente la obesidad como una epidemia mundial.

En 2017, en España, el 46% de los adultos tenían sobrepeso y el 16,7% era obeso (!!).

Y ahora viene la paradoja: nunca antes nos habíamos preocupado tanto por las dietas, el ejercicio físico, contratar nutricionistas y entrenadores personales, comprar libros y buscar por internet la última dieta milagrosa.

Cuanto más nos esforzamos por perder peso, más engordamos.

Aquí hay más de una psicotrampa dando por culo pero vamos a centrarnos en la tenemos entre manos estos días: el mito del razonamiento perfecto.

¿Cuál es la lógica?

  • La comida tiene calorías.
  • El cuerpo gasta calorías.
  • Si las calorías que entran son las mismas que las que salen, el peso permanece estable.

Si como más de lo que consumo me pongo tocino. Y si es al revés, pierdo peso.

Entonces…

¿Cuál es el consejo dietético que se lleva dando durante los últimos 50 años pero con resultados desastrosos?

—Come menos y quema más calorías.

O en su variación más cotidiana: «cierra la boca y mueve el cucu».

En el libro «Alimentación: falsos mitos y engaños del marketing» de Simona y Roberta Milanese (miembros del equipo de Giorgio Nardone) relacionan el origen de esa teoría calórica con una ley física, el primer principio de la termodinámica que afirma que: «En un sistema aislado, la energía no se crea ni se destruye, sino que se transforma».

Traducción nutricional: «Si las calorías que como no se consumen, ya que no se destruyen, se depositarán como grada; si como menos calorías de las que consumo, al no poder crear energía, tendré que usar la energía almacenada en la grasa».

Y ya tenemos el circo de las dietas basadas en contar calorías montado.

Ese «simple razonamiento calórico» se ha repetido tantas veces que ha calando dentro de nosotros.

¿Cuáles son los 3+1 errores lógicos que no cuestionamos?

  • El principio de la termodinámica se aplica solo a sistemas AISLADOS, es decir, incomunicados con el entorno. Sin embargo, una persona no deja de interaccionar con el mundo aunque le adelanten el toque de queda o la confinen 3 meses más.
  • Confundir incorrectamente los conceptos de energía, peso y grasa. Puedes tener más o menos energía sin que el peso cambie para nada o puedes aumentar de peso pero no de grasa.
  • Suponer que las personas pueden tener un control total sobre las calorías que entran y salen de su cuerpo (verificar matemáticamente algo tan incontrolable como una caloría es tarea muy difícil, como mínimo).
  • Y el último: la lógica causa-efecto. Suponemos que el peso es el efecto del equilibrio de energía (o al revés).

Y hasta aquí puedo leer.

En el libro de las hermanas Milanese desarrolla en 30 páginas toda la teoría para refutar ese mito alimentario tan extendido.

Eso ya te lo dejo a ti.

No te fíes de lo que dice tu báscula, puede estar el diablo haciendo trampas por ahí.

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