3. El mito del razonamiento perfecto o cómo hacer caer un puente.

Thomas Bouch era un tipo inteligente.

Ingeniero ferroviario y un crack del mundo de los trenes.

Tanto que le dieron una medalla al acabar el diseño de la obra del puente ferroviario del Tay (Tay Rail Bridge) en Escocia.

Una primera máquina cruzó el puente el 22 de septiembre de 1877, unos meses antes de su inauguración oficial que fue el el 1 de junio de 1878.

Pasó el tiempo y a pocos días de terminar el año 1979 se produjo una violenta tormenta que azotó la sección central del puente, que se vino abajo, llevándose consigo un tren que en esos momentos lo atravesaba.

Ley de Murphy modo ON.

Más de 75 personas murieron aunque solo se encontraron 46 cadáveres. Otros dos cuerpos aparecieron dos meses después.

Cuando se le preguntó a Thomas Bouch la razón del particular trazado del puente Tay que había diseñado, respondió lo siguiente: «Porque facilitaba los cálculos».

Caída del Puente del Tay

«…nunca debemos olvidar que en los razonamientos lógicos y en los cálculos matemáticos «todo cuadra» porque hemos construido esos modelos de análisis precisamente para que todo cuadre».

Giorgio Nardone

¿Sabes cuando tienes un marrón en tu vida e intentas explicarlo con toda la lógica racional del mundo con la intención de apaciguar la incómoda sensación de no saber qué diablos está pasando?

El filósofo Blaise Pascal ya lo dijo: «el corazón tiene razones que la razón ignora».

Como explicamos al inicio de esta serie, una psicotrampa aparece con la exageración de una virtud, por eso, no hay que olvidar que la lógica racional nos ha ayudado a desarrollar nuestra inteligencia y capacidad para manejarnos en el mundo.

El drama viene cuando insistimos en utilizarla para aquellas situaciones en las que no nos sirve.

Paul Watzlawick lo definía como la hipersolución del racionalismo: depositar nuestra confianza, a veces a ciegas, en nuestra capacidad de analizar cualquier fenómeno humano y alcanzar la explicación y el control a través de una lógica aplastante.

  • Saber que la probabilidad que te toque El Cuponazo es de uno entre 15 millones no nos impide seguir tentando a la suerte (se dice que las loterías son un impuesto del gobierno al desconocimiento de las matemáticas).
  • Saber que un accidente de avión ocurre cada 5,4 millones de vuelos, estableciéndolo como el medio de transporte más seguro, no nos ayuda a superar el miedo a volar.
  • Que me digan que 9 de cada 10 negocios nuevos fracasan al cabo del primer año no me reconforta cuando veo que mi proyecto no tiene la respuesta que esperaba.

Entonces…

Activar la consciencia operativa puede ser una opción.

Observa cuando el uso de la lógica racional te resulta útil para tomar ciertas decisiones, por ejemplo, todo lo relacionado con los números y la gestión del dinero.

Pero si el reto que tienes delante es de carácter emocional, relacional o conductual, necesitamos «otras lógicas» más creativas para gestionar lo irracional y contradictorio de nuestros comportamientos.

Otras lógicas.
Otros talentos.

En el próximo capítulo veremos un ejemplo.

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