5. Piensa en positivo

Dime una cosa.

¿Cuántas veces has tenido que escuchar algo como esto?

—Mira la parte positiva.

—Deberías ser un poco más positivo.

—Confía, sé positiva y a la próxima todo saldrá bien.

—«Crisis» en chino significa «oportunidad».

Imagínate a los dinosaurios viendo como se acercaba el enorme meteorito que les iba a destruir y haciendo cartelitos con cosas del tipo «todo va salir bien», «saldremos juntos de esta» y «be positive and smile».

Cuando te sientes bien y no tienes demasiadas preocupaciones pensar en positivo puede ser una gran herramienta.

El jaleo viene cuando intentamos aplicar ese pensamiento en un momento de mierda y las cosas no cambian o empeoran más todavía.

Es como pedirle a alguien que se calme en un momento de nerviosismo (la palabra «cálmate» ha calmado exactamente a 0 personas a lo largo de la historia).

Bienvenida psicotrampa Nº5 (a ritmo del mambo nº 5 de Pérez Prado)

A mayor expectativa, mayor será el bajón.

Pero no olvidemos una cosa: ese efecto deprimente ha inundado el mundo de obras maravillosas.

El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.

Fiodor Dostoievski

Pero a pesar de que la expresión artística siempre nos ha rememorado a su manera ese trago amargo de la vida, el pensamiento positivo ha seguido creciendo exponencialmente en los últimos años (desde las influencias orientalizantes, la Generación Beat hasta la New Age y la psicología positiva).

«…una especie de religión moderna sin Dios, basada en la presunta capacidad del hombre para influir positivamente en su propio destino mediante el pensamiento optimista».

Giorgio Nardone

Y de religión moderna a negocio millonario hay un paso…

Mr. Wonderful: el matrimonio catalán que factura casi 30 millones de euros gracias al buen rollo.

Espera que ahora viene la traca final.

Según Giorgio Nardone, el autor del libro Psicotrampas, «el mecanismo de pensar en algo y esperar que se cumpla (profecía autocumplida) funciona más en sentido negativo que positivo, y los efectos positivos son posibles sólo cuando el mecanismo del autoengaño es inconsciente.

Cuando el mecanismo es voluntario se obtiene un efecto paradójico. Por ejemplo, si estoy triste y me esfuerzo por pensar en positivo, termino deprimiéndome todavía más; si tengo miedo e intento pensar de forma optimista, me asusto más aún».

Nuestro intento de controlar e influir sobre la realidad es como la arena que se nos escapa de las manos al intentar aprisionarla.

«Una canción que dice que uno solo conserva lo que no amarra».

Nota mental: puede que pensar positivo no te sirva en muchos momentos de bajón, de dificultad o de malas noticias. A veces toca joderse un rato y punto.

Sonríe, mañana puede ser peor.

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