7. Sobrevalorar o infravalorar

Venirse arriba es bien… menos cuando no.

¿Te suena Elon Musk?

Está detrás de PayPal, Space X, Hyperloop, Tesla Motors… y mil inventos más.

A finales de 2019 presentó un nuevo coche, el «indestructible» Tesla Cybertruck.

Durante el evento salió un tío con un martillo enorme para golpear el armatoste y demostrar su dureza.

Todo fue bien hasta que lanzó una bola de acero a la ventanilla del conductor y rompió el cristal.

Repitió la acción con la ventanilla de atrás y… seeeh, boquete al canto again.

Su cara es pura poesía.

Muchas marcas han sufrido desvaríos por fliparse demasiado.

Déjame ver…

El famoso coche Delorean DMC-12 que todos hemos visto en Regreso al futuro (1985) fracasó comercialmente por su dos principales características distintivas: sus puertas se abrían hacia arriba y su carrocería no estaba pintada, pues su color plateado era el del propio acero inoxidable.

¿Recuerdas Napster y las descargas de música?

Su mayor éxito fue su mayor problema (legal). En 2002 fue a la bancarrota.

De los bolis BIC soy muy fan pero su emoción también les ha jugado algunas malas pasadas.

Un día de 2004, algún genio comercial de la compañía francesa pensó que era momento de dar el salto y decidieron lanzar también cosas tan diversas como mecheros, maquinillas de afeitar, piraguas y kayaks e incluso teléfonos móviles.

Algunas cosas salieron bien pero, otras, como unas bragas de usar y tirar causaron el mismo interés que el Boletín Oficial del Estado un domingo por la mañana.

Como lo ves.

Origen imagen aquí.

¿Te imaginas la marca de pasta dentífrica Colgate intentando vender platos preparados congelados?

¿O la empresa de yogures Danone vendiendo galletas?

¿Y la famosa marca de motos HarleyDavidson promocionando elementos decorativos para tartas de cumpleaños?

Pero espera, ¡todavía hay más!

Los Cheetos de toda la vida (aquellos de color naranja y sabor a queso) trataron de pasar en 2005 de los aperitivos a los bálsamos labiales. Tan extraña mezcla no tuvo éxito alguno.

McDonald’s lo intentó con el McSpaghetti y Panrico con el Donut Fresquito sabor a limón (2011).

Puedes ver los productos aquí (y otros ejemplos).

Todos ellos se vinieron arriba… desplomándose.

Recuerdo una frase que siempre he escuchado a mi alrededor: «de donde no hay no se puede sacar».

Pero nosotros lo hacemos… intentamos sacar de donde no hay.

El ejemplo más extendido es el de sobreestimar a las personas que amamos, como los hijos, la pareja o los amigos.

Vivimos por encima de nuestras realidades.

Pregunta:

  • ¿Qué sueles sobrevalorar en tu vida?
  • ¿De qué te has desengañado últimamente?
  • ¿Cuál ha sido la mejor desilusión en tu proyecto?

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