No puedes evitar liarla parda

Antes de entrar en los diferentes tipos de psicotrampas vamos a ver una cosa más:

El funcionamiento fisiológico de nuestra mente.

¿Qué busca nuestro cerebro de forma natural?

Reducir el consumo de energía.

Sí, somos vagos por naturaleza. Todo bien.

Esto tiene algunas consecuencias interesantes a tener en cuenta.

Me explico.

Recibimos infinidad de inputs sensoriales en cada segundo de nuestra vida.

Millones de ellos.

Eso es mucho curro, mucha información que manejar y no estamos preparados para ello.

¿Qué hacemos?

Cortar por algún lado.

Según un artículo publicado, en 2006, por Pedagogy, Culture & Society, nuestro cerebro procesa 11 millones de bits por segundo, pero solo es consciente de unos 75 bits por segundo. Sí, has leído bien: apenas captamos conscientemente el 0,0007% de la realidad.

Si NO lo hiciésemos nuestra mente estallaría de tanta «realidad».

¿Cómo lo hace?

Pone filtros por aquí y por allá.

Hay 6.

Bio-fisiológico: nuestra calidad sensorial.

Entra aquí para ver ilusiones auditivas y ópticas.

Cultural: la pertenencia a una determinada cultura, nos permite «observar» la realidad de una determinada manera. La cultura de cada uno actúa como una especie de «gafas» para ver la realidad.

Aquí una historia de cómo la prepotencia cultural nos puede llevar a las peores consecuencias (por suerte, acaba bien la cosa).

Individual: en función de nuestra biografía, aprendizajes, experiencias pasadas, valores familiares, etc. reaccionamos frente al mundo de determinada manera.

Omisión: el cerebro deja de poner atención a multitud de cosas que están pasando en cada experiencia, de esa forma, solo tiene una percepción limitada de los eventos que suceden. Esto sí, esto no. Eliminamos toda aquella información que no nos es relevante, nos pasa desapercibida o no se adapta a nuestro sistema de creencias.

Detectamos omisión cuando notamos que la frase está incompleta.

  • «No soy suficiente». ¿En que / para qué / para quién eres insuficiente?
  • «Soy el mejor». ¿Eres el mejor en qué?
  • «Quiero ser libre». ¿A qué te refieres exactamente con «ser libre»?
  • «En este equipo tenemos que fluir». ¿Cómo sabremos que estaremos fluyendo como equipo?

Generalización: nuestra neurología aprende rápido y tiene la tendencia a generalizar los aprendizajes, esto es, si aprendí en mi infancia que el fuego quema, no tengo que quemarme cada vez para recordarlo. Nuestro cerebro trabaja por nosotros. Sin embargo, nos juega malas pasadas en otro tipo de generalizaciones:

  • «Todos los hombres son iguales».
  • «Siempre me pasa a mí»
  • «Jamás conseguiré un trabajo»
  • «Nunca me sentiré bien conmigo misma»

Para romper una generalización hay que encontrar las EXCEPCIONES.

Distorsión: extraemos conclusiones y damos significados a lo que nos sucede de manera aleatoria. Distorsionamos aquello que percibimos en función de experiencias pasadas. Concluimos e hipotetizamos relaciones de causa-efecto que no siempre son demostrables.

  • «Sé lo que estás pensando»
  • «Lo miré y supe que no quiere saber nada de mí»
  • «No me quiere»
  • «Está enfadado conmigo, no me respondió el mensaje»

El arte de distorsionar lo veremos mucho en el curioso fenómeno de las sectas pero lo dejamos para otro momento, cuando hablemos de los sesgos cognitivos…

Bien.

Tatúatelo: eres humano, luego omites, generalizas y distorsionas todo el rato.

¿A dónde nos lleva todo esto?

A dos ideas esenciales:

  • Complicarnos la vida es algo propio de nuestra mente: «Los procesos mentales no siempre conducen a resultados positivos. Pensar que todo lo espontáneo ha de ser sano por fuerza es una ilusión».
  • Los atajos neurológicos que tomamos tienden a aplicar una solución que ha funcionado en un determinado problema a todos los problemas parecidos. Y ya hemos visto que insistir en algo que no funciona no sólo no resuelve el problema, sino que introduce más complicaciones.

A estos intentos fallidos de resolver un problema se les llama Soluciones Intentadas Disfuncionales. Veremos unas cuantas en los próximos capítulos.

Último detalle.

Sobre la espontaneidad el autor lo tiene claro:

  • …la espontaneidad no es más que el último aprendizaje convertido en adquisición.
  • Pascal: «No hay nada artificial que no pueda volverse natural, ni nada natural que no pueda tornarse artificial, a través del ejercicio»
  • Todo lo que se da en llamar natural es el resultado de procesos que de naturales tienen bien poco.
  • La espontaneidad, literalmente, sólo existe en los estadios primarios de nuestra vida.
  • Lo que definimos como reacciones espontáneas es el fruto del conjunto de nuestra experiencia.

Cuando reaccionas a una situación, ¿crees que es algo natural o algo que has ido aprendiendo y perfeccionando a lo largo de los años? ¿Será espontáneo que cuando te sientes amenazado por algo casi siempre reaccionas de la misma manera?

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