Grateful Dead y cómo crear tu tribu.

Primer principio para construir un proyecto profesional alrededor de tu talento:

Crear (y liderar) tu tribu.

La música tiene ese poder.

  • En el hiphop todo el público levanta la mano y sigue el ritmo con su cabeza.
  • En el country de Texas se ponen en línea y bailan al unísono.
  • Y en el pop todos se saben las letras de las canciones.

Esa energía de (com)unión es muy fuerte.

Otorga un sentido, una pertenencia e incluso genera identidad.

Hace años observé una cosa curiosa viendo un concierto.

Era del grupo catalán Manel y recuero que en medio de una canción, en un abrir y cerrar de ojos, todas las personas que tenía a mi alrededor hicieron un ritmo de palmas muy breve que encajaba perfectamente con el ritmo de la melodía.

—¿Pero esto qué es? —pensé.

Después del mini susto, ya tenía grabado el ritmo en mi cabeza y esperaba que volviese a pasar para unirme a la fiesta y no ser el raro.

Para mi sorpresa ese tren solo pasó una vez y no pude ni siquiera intentarlo.

Toda su «tribu» lo sabía (menos yo claro).

La verdad es que me quedé con las ganas aunque no he vuelto a ningún otro concierto del grupo.

En el libro Tribus de Seth Godin define una tribu como «un grupo de personas conectadas entre sí, conectadas a un líder y conectadas a una idea».

«Un grupo sólo necesita dos cosas para convertirse en una tribu:

  • un interés común
  • y un modo de comunicarse.»

Godin habla del curioso ejemplo de Jerry García y los Grateful Dead.

Grateful Dead fueron un grupo de rock y folk rock estadounidense que han estado más de 30 años encima de los escenarios y que con sus acciones cambiaron para siempre la industria de la música.

No vendieron los que más (aunque hicieron mucho dinero).

No aparecieron en la lista de los 40 principales (solo colocaron un álbum).

Eso sí, supieron elevar el sentimiento de pertenencia a la máxima potencia.

Coincide que formar parte de una tribu es uno de los más poderosos mecanismos de supervivencia.

Pregúntale a tu parte del cerebro más antiguo, el cerebro reptiliano.

En otro libro que ya abriremos en su momento (Pitch anything de Oren Klaff) se dice que:

El cerebro reptiliano es muy quisquilloso y es un tacaño cognitivo cuyo interés primario es la supervivencia. No le gusta trabajar mucho y tiene un mantenimiento muy caro cuando se le fuerza a actuar. (…)

Oren Klaff

Por eso pertenecer a una tribu te ahorra mucha energía (tiempo y dinero) y es lo que nos ha ayudado, entre otras cosas, a sobrevivir durante millones de años.

Resulta que no deseamos pertenecer solo a una tribu, sino a varias. Y si nos dan los instrumentos necesarios y nos lo ponen fácil, nos apuntaremos. Las tribus hacen que nuestras vidas sean mejores. Y liderar una tribu te da la mejor vida.

Seth Godin

Hay un montón de personas ahí fuera esperando que alguien marque una dirección, que mueva la energía e inicie un movimiento.

Volvamos a los Grateful Dead y su forma de promover el sentimiento de comunidad.

En los primeros años, la banda se comprometió con la cultura hippie proporcionando comida, alojamiento, música y atención médica gratuitos a todos sus contendientes, ofreciendo «más conciertos gratuitos que ninguna otra banda en la historia de la música».

Sus fanes eran conocidos como Deadheads y muchos de ellos siguieron sus giras durante meses e incluso años.

A diferencia de muchos otros grupos, Grateful Dead animaban a sus fanes a grabar sus conciertos.

La banda permitía que las grabaciones de sus conciertos se compartieran.

Las zonas de aparcamiento de los conciertos de Grateful Dead se convirtieron en una parte fundamental de la tribu donde compartir música, bebida, comida y… alucinógenos.

En «Esto es marketing» Seth Godin hace una lista de los elementos clave del éxito de los Dead. Toma nota:

  • Atraían a un público relativamente pequeño y centraron toda su energía en esa gente.
  • Nunca utilizaron la radio para difundir sus ideas a las masas, sino que confiaron en los fans para que hicieran correr la voz, cuerpo a cuerpo, animándolos a grabar sus conciertos.
  • En vez de animar a un gran número de personas a apoyarlos un poco, confiaron en un pequeño número de fans verdaderos que los apoyaban mucho.
  • Eligieron los extremos de los ejes X e Y (conciertos en vivo en vez de discos de estudio, improvisaciones largas para la familia de fans en vez de canciones cortas para la radio), y se apropiaron de ambos.
  • Dieron a los fans mucho de que hablar y defender. Personas bien informadas y elementos externos.

Para poder explotar esto, se necesitan tres cosas:

  1. Un talento extraordinario. Con 146 conciertos al año no se puede engañar a nadie.
  2. Paciencia a raudales. En 1972, considerado por algunos como el año cumbre de la banda, acudía a sus conciertos una media de sólo cinco mil personas. Los Dead necesitaron más de una década para convertirse en un éxito «de la noche a la mañana».
  3. Las agallas necesarias para ser estrafalarios. No debió de ser fácil ver cómo los Zombies, los Doors e incluso los Turtles vendían muchos más discos que ellos. Durante un tiempo, al menos.

Olvidaron el camino de buscar la fama rápida, del pelotazo y se centraron en su tribu, en darles lo mejor.

Los fanes verdaderos hicieron acto de presencia.

Los fanes verdaderos hicieron correr la voz.

Rompieron las reglas no escritas de la industria musical.

¿No sería interesante saber cómo se lo montarían ahora en tiempos de distanciamiento social?

Bueno, siempre podemos volver a su web oficial: www.dead.net

Más enlaces sobre la banda:

Grateful Dead – Fare Thee Well – Soldier Field – Chicago – 2015

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